1
Redacta unas instrucciones específicas
Indica el público, la idea principal, la duración deseada, el estilo visual y la llamada a la acción final. Si el texto o las imágenes deben ser exactos, inclúyelos en las instrucciones y prevé verificarlos después.
2
Revisa el primer resultado
Míralo de principio a fin. Busca afirmaciones sin respaldo, cortes bruscos, imágenes que no correspondan, texto poco claro y un tono distinto del que solicitaste.
3
Haz tuya la edición
Sustituye las partes menos logradas, ajusta los tiempos, revisa el audio y los subtítulos, y comprueba el resultado al tamaño al que lo verá tu público. Repite el proceso hasta que el mensaje quede claro.