1
Comprueba la página que abriste
Lee la dirección completa en lugar de guiarte por el título de la pestaña o el fragmento de un resultado de búsqueda. Busca una explicación clara de la herramienta, políticas accesibles e información coherente en las páginas que utilices.
2
Haz una prueba sin riesgos
Usa archivos multimedia que hayas creado o para los que tengas permiso de uso. Haz un cambio sencillo, como recortar un clip, y comprueba si los controles disponibles funcionan como se describe.
3
Revisa el resultado
Abre el video exportado fuera del editor. Comprueba el contenido, la reproducción, el sonido y cualquier marca visible, en lugar de dar por hecho que la exportación salió bien porque pulsaste un botón.